Última etapa del Tarot, tirada de 3 cartas del tarot de Marsella

Última etapa del Tarot de Marsella

De El Diablo a El Mundo. Viaje desde el infierno hasta la iluminación

Y ahora viene la parte que para mí, es más perturbadora del viaje, la última etapa del Tarot. Esa última prueba, ese último renacer, ese aprendizaje. Son cartas que obligan a mirar aquello que normalmente evitamos: el ego, los deseos, los miedos y las sombras que escondemos incluso de nosotros mismos.

Y creo que entendí algo importante: Porque no somos solo la luz que mostramos, También somos aquello que escondemos.

Y quizá el verdadero despertar comienza justo ahí. Cuando dejamos de pelear contra nosotros mismos y empezamos a comprendernos.

Anna me dijo algo que todavía resuena dentro de mí: “Nadie alcanza la luz sin antes atravesar su propio infierno.”

Y creo que precisamente de eso habla esta última parte del viaje. De destruir máscaras. De reconciliar opuestos. De comprender nuestro lugar en el universo. No como alguien perfecto, sino como alguien completo.


Arcano XV • El Diablo

El momento de mirar a tu sombra

carta del tarot del marsella, el diablo, la carta numero 13

No podría describir la primera sensación que tuve con El Diablo. ¿Era miedo?, entonces, ¿por qué no podía dejar de mirarle a los ojos?

Anna me explicó que El Diablo actúa como un puente, igual que El Papa… pero no hacia lo divino, sino hacia el abismo interior.

Nos mira directamente a los ojos y nos obliga a observar todo aquello que intentamos ocultar:

  • miedos,
  • deseos,
  • dependencias,
  • heridas,
  • hábitos que nos esclavizan.

Los dos personajes encadenados parecen cómodos en su prisión. Y esa es otra parte de la carta que me resultó muy inquietante: A veces preferimos vivir atrapados antes que enfrentarnos a nosotros mismos. Y es que el diablo es necesario, no es nuestro amigo, pero tampoco nuestro enemigo.

¿Quién mejor que el diablo puede ayudarnos a comprender nuestro lado oculto?

Las piedras que podrían ayudar a conectarse con “El Diablo”

  • Obsidiana: Ideal para trabajar la sombra y sacar a la luz lo oculto.
  • Turmalina Negra: Protección energética y estabilidad emocional.

Arcano XVI • La Torre

Cuando el ego finalmente se rompe

Después de mirar al Diablo… llega La Torre. Otra de esas cartas que te hacen estallar la cabeza, porque representa el instante en el que se derrumba todo aquello que creíamos ser. La última etapa del Tarot, parece la más dura.

Pero Anna me hizo comprender algo importante: la estable Torre son esas estructuras mentales que construimos para sentirnos protegidos. El Ego. La falsa seguridad. Una bella prisión, una jaula de oro. Porque cuando crees Saber, ya no te haces preguntas. Ya no sales de tu zona de confort.

Y cuando crees que ya no puede ser más revelador, aprecias esas dos figuras cayendo: una representa lo que mostrábamos al mundo y la otra todo aquello que ocultábamos. Y ambas deben caer.

Carta de la Torre del Tarot de Marsella, la última etapa del viaje del Tarot

Porque no podemos seguir avanzando mientras vivamos divididos entre quienes somos… y quienes fingimos ser.

Las piedras que podrían ayudar a conectarse con “La Torre”

  • Labradorita: Protección en procesos de cambio profundo.
  • Cuarzo Ahumado: Ayuda a mantener estabilidad cuando todo parece derrumbarse.

Arcano XVII • La Estrella

Volver a confiar en la vida

Después de La Torre, La Estrella se siente como respirar por primera vez. Ya no hay máscaras, ya no hay armaduras. La figura aparece desnuda frente al universo, completamente vulnerable… y aun así en paz.

Anna me explicó que Ya no hay carro, ni caballos, ni necesidad de demostrar nada. Las dos tinajas recuerdan a Templanza, pero aquí ya no hace falta equilibrar nada. Todo encuentra naturalmente su lugar.

Creo que La Estrella habla de eso: De descubrir que cuando vivimos alineados con nuestra esencia, la vida deja de sentirse como una lucha constante.

Y si ya me identifiqué con la caótica energía del Loco, con la fogosa Emperatriz o el dilema de El enamorado. La irreverente juventud de El Carro, el necesitado silencio de El Ermitaño, la destrucción de La Muerte y el lado oculto que me mostró El Diablo. Al comprender a La estrella, fue para mi, como si el tarot me hablara directamente. Como si supiera en qué momento estoy en mi vida y me enseñara lo mucho que tengo que hacer para llegar a ser quien quiero ser, no lo que se espera que debo ser. Y eso, con mis cuarentaimuchos, me resulta abrumador y supongo que en eso consiste el Tarot evolutivo. Por eso este viaje no resulta cómodo

Las piedras que podrían ayudar a conectarse con “La Estrella”

  • Aguamarina: Paz interior y confianza en el flujo de la vida.
  • Celestina: Conexión espiritual y serenidad.

Arcano XVIII • La Luna

Escuchar aquello que no puede explicarse

La Luna tiene una energía silenciosa, intuitiva, profunda. Es la noche tranquila, es la feminidad. Es ese vacío fértil donde nacen las ideas, los sueños y las emociones que todavía no comprendemos del todo.

Solo una parte de su rostro se muestra. La otra está, pero permanece oculta. Y creo que eso simboliza perfectamente el inconsciente.

La Luna me hizo entender algo importante: No todas las respuestas llegan desde la lógica, como si la intuición necesitara silencio.

Las piedras que podrían ayudar a conectarse con “La Luna”

  • Piedra Luna: Intuición, sensibilidad y conexión emocional.
  • Amatista: Sueños, percepción y calma mental.

Arcano XIX • El Sol

La alegría de mostrarse tal como eres

El Sol se siente luminoso desde el primer instante. No hay sombras. No hay secretos.

Ana me dijo que El Sol representa la energía masculina en equilibrio: acción, claridad, vitalidad y expansión.

El Sol nos mira directamente, como diciendo: “Ya no necesitas esconderte.”

Los personajes que antes aparecían encadenados en El Diablo ahora son libres.

Después de todo el trabajo interior, aparece algo nuevo: la capacidad de vivir con autenticidad. Sin máscaras. Sin miedo.

Las piedras que podrían ayudar a conectarse con “El Sol”

  • Citrino: Alegría, vitalidad y confianza.
  • Ámbar: Energía cálida, optimismo y renovación.

Arcano XX • El Juicio

Comprender que todo tenía un sentido

En la carta de El Juicio, ya no hay culpa. Solo hay comprensión.

Anna me explicó que después de reconciliar nuestras luces y sombras aparece una nueva conciencia. Y creo que eso puede sentirse perfectamente en esta carta.

El ángel toca una trompeta, no sabes muy bien si mira a los protagonistas, o te está mirando fijamente a ti; porque solo tú puedes aceptarte. Mientras, las figuras emergen, como si algo dormido despertara por fin.

Y entonces entendí algo profundamente humano: Todo el dolor vivido también formaba parte del camino: los errores, las pérdidas, las heridas, incluso las personas que nos hicieron daño. Todo ayudó a construirnos.

Las piedras que podrían ayudar a conectarse con “El Juicio”

  • Selenita: Claridad espiritual y elevación energética.
  • Cuarzo Transparente: Conciencia, limpieza y conexión interior.

Arcano XXI • El Mundo

El instante en el que simplemente eres

Y finalmente llegamos a la última carta del Tarot El Mundo, pero no se siente como un final, sino como plenitud.

Ya no hay lucha entre opuestos. Todo convive en armonía.

Anna me explicó que El Mundo representa el instante en el que comprendemos que no estamos separados del universo, sino que formamos parte de él.

Y creo que eso fue lo más hermoso de todo el viaje, descubrir que sanar no consistía en convertirme en alguien distinto, sino en volver a mí. A una versión más consciente, más libre, más completa.

Las piedras que podrían ayudar a conectarse con “El Mundo”

  • Labradorita: Integración espiritual y expansión de conciencia.
  • Cuarzo Transparente: Unidad, claridad y conexión con el todo.

El final del viaje… y el principio de otro

Cuando Anna me habló por primera vez del Tarot pensé que era una herramienta para encontrar respuestas. Pero lo que encontré fue algo mucho más importante: preguntas.

Preguntas sobre quién soy. Sobre mis heridas. Sobre mis miedos. Sobre mi forma de amar, de huir, de construir y destruir.

Y quizá por eso entendí que el Tarot no sirve para encadenarnos al destino; sirve para conocernos.

Porque el verdadero viaje nunca fue hacia el futuro, siempre fue hacia dentro.

Descubre el viaje completo:

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